"No importa si tienes éxito o si fracasas. No importa si llegas a la meta o simplemente te quedas a las puertas. Lo importante no es la meta, es el camino...
Durante toda su vida la fuerza motriz que había desperezado su ya cansada imaginación había sido la voluntad. Pero eso sólo era el combustible, el alimento que hacía que su cuerpo y su mente no se doblegaran ante el fracaso, esa fuerza invisible que le hacía levantarse cada mañana y mirar a los ojos a la derrota, y apartándola de un golpe, enfrentarse a sus sueños.
Cada vez que se quedaba frente a frente con un lienzo en blanco lo estudiaba, incluso se diría que hablaba con él:
- ¿Tú que quieres ser? - le preguntaba-.
Y antes de escoger los colores de la paleta, sabía perfectamente en qué pigmento debía sumergir su pincel, su alma... En el de la pasión. Hagas lo que hagas en la vida, triunfes o fracases, sea por divertimiento o por oficio; hazlo con pasión. No importa si es bueno o malo, mediocre o sublime.
El arte sin pasión es como besar a una piedra, carece de calor, de alma... Hagas lo que hagas en tu vida, hazlo con pasión.
Una perla es un insignificante grano de arena, no es importante, nadie le presta atención. Pero con el tiempo, la constancia y la pasión hacen de él algo precioso, algo tan valioso que hasta los océanos le rinden pleitesía.
¡Todo sueño empieza por ser pequeño!".
Hace 14 años
